Mis ideales:

En primer lugar mi ideal es formarme como persona con  buenas actitudes de conocimientos, mostrarme una persona humilde que tenga un carisma bueno para atraer a mis parientes e amigos que me rodean y aun conviven conmigo.

Hoy estoy siguiendo un camino de discernimiento de mi vocación para ser siervo de Dios, ir  descubriendo lo que yo necesito en mi vida. Dios tiene un camino elegido para cada uno de nosotros en la cual ni yo y ni tú lo sabemos, pero tenemos que ir descubriéndolo en nuestra vida cotidiana; tenemos diferente vida de vivir: unos son llamados a servir a Dios, otros son llamado al matrimonio, otros hacer el bien... etc., pero Dios está ahí, tanto tú como yo somos elegidos de seguirle en cualquier   circunstancia que se nos presenta porque no soy yo quien te elige, sino  mi padre que está en el cielo.

La  Vocación

INTRODUCCIÓN.

En una tarde cualquiera, un muchacho entra en la oficina de un sacerdote y cerrando la puerta le pregunta: "Padre, ¿cómo sé si tengo vocación?". El Sacerdote, conociendo al joven, comprende que éste tiene inquietudes deseando saber si Dios lo llama al sacerdocio. La pregunta puede presentarse en otras formas, por ejemplo: ¿Qué es la Vida Religiosa? o bien el chico dice: "¿Cómo es la vida en el seminario? ¿Qué estudian?".

El caso es que de pronto un muchacho presiente que el Señor, lo está llamando al Orden Sacerdotal. Todo su proyecto vital anterior se tambalea, pues después de años de estudio con la idea de ser ingeniero o doctor y estando el título ya cercano, ha perdido el interés por su carrera y piensa cada vez más en las cosas de Dios. Lo que es más, duda mucho si de veras quiere a su novia o es nada más por costumbre que la visita.

Dependiendo de la persona y sus inquietudes, hay que analizar caso por caso. Puede ser que se trate de una auténtica vocación al sacerdocio o simplemente de una ilusión o inquietud pasajera.

¿QUÉ ES LA VOCACIÓN?

Como suele suceder, las cosas más importantes de la vida, son difíciles de definir. El concepto de vocación se presta a diversas interpretaciones y por tanto puede provocar confusión. Podemos usar la palabra vocación de diferentes maneras, en diversos niveles. Existen, por ejemplo, escuelas "vocacionales"; se dice que alguien tiene "mucha vocación" para algún oficio o profesión; si un muchacho se sale del seminario "es que no tenía vocación". Y también hablamos de "vocación matrimonial o religiosa". ¿De qué estamos hablando?

En realidad, la palabra VOCACIÓN proviene del latín: VOCARE, que significa llamado. Sentir una vocación equivale a decir que alguien me está llamando. De otra manera no tiene sentido.

ALGUIEN LLAMA

Debemos poner en claro antes que nada, que es Dios quien llama. Iluminados por la fe y experiencia enorme de la Iglesia, sabemos ciertamente que toda vocación viene de Dios. El uso de dicha palabra en otro contexto, es abusivo o equivocado. Aclaremos los puntos.

 

TU ME DICES VEN...

Si Tu me dices ven, lo dejo todo:

no volveré siquiera la mirada

para mirar a la mujer amada

 

Pero dímelo fuerte, de tal modo,

que tu voz, como toque de llamada,

vibre hasta el más íntimo recodo

del ser, levante el alma de su lodo

y hiera el corazón como una espada.

 

Si Tú me dices ven, todo lo dejo,

llegaré a tu santuario casi viejo

y al fulgor de la luz crepuscular.

 

Mas he de compensarte mi retardo

difundiéndome, ¡Oh Cristo! como un nardo

de perfume sutil ante tu altar.

 

familia                                      gustos.