|
Ver las Fotos de la Celebración |
La Celebración de Pentecostés
Por Leyster Guerra Flores
Con gran júbilo y entusiasmo, la comunidad Agustina de Trujillo
celebró lo que es la segunda fiesta más importante en
la iglesia católica, la solemnidad Pentecostés. La gran
celebración de ésta fiesta comenzó para ser más
exactos a las 8:45 p.m. es decir con las primeras vísperas, cabe
mencionar que la misa estuvo presidida por el Revdo P. Juan Lydon.
En esta oportunidad a diferencia de otros años el grupo encargado
o mejor dicho la promoción que estuvo encargado de todos los
pormenores para que la misa salga bien fueron los hermanos del cuarto
año de teología.
La celebración eucarística comenzó con una proyección.
En dicha proyección se proyecto imágenes que mostraban
lo duro de nuestra realidad (Pobreza, terrorismo, maltratos, abusos,
etc.) todo esto fue durante el momento del perdón.
Después del momento del perdón vino la procesión
de la palabra que estuvo a cargo de algunos hermanos de los diferentes
vicariatos, es decir, comenzó la procesión de la palabra
el hermano Alex Pacaya en representación del vicariatote Iquitos.
Vale recalcar que cada hermano que estuvo en la procesión iba
vestido con trajes típicos de su región y claro, no faltó
la música que caracteriza a cada región. Siguió
la procesión dos hermanos del vicariato de Apurimac, Cirilo y
Cosme, que iban vestidos con traje oriundo del Cuzco, después
se hizó cargo de la procesión el hermano Isoé,
en representación del vicariato de Chulucanas, él ingresó
bailando un san juanito, y dio la palabra del Señor al P. Juan
Lydon. Inmediatamente después se hizo la proclamación
de las lecturas, pero con la diferencia que se hizo en tres idiomas,
en alusión a la diversidad de las lenguas que el espíritu
otorgó a los apóstoles. La primera lectura fue proclamada
en quechua (por unos hermanos de Apurimac), la segunda en portugués
(por el P. Gioberty Calle), y la tercera en Ingles (por el P. Juan Lydon).
Después, en el momento del ofertorio cada vicariato presentó
una comida típica de su región que, después se
serviría en el momento del compartir.
Acabada ya la misa, nos dirigimos a la casa donde nos esperaba en la
mesa algunos bocados para compartir. En el compartir todo fue alegría,
y no estaba de mas, puesto que celebrábamos la venida del Espíritu
Santo y sobre todo su presencia entre nosotros, así continuo
la noche que se extendió hasta las 1:30 a.m. todo paso entre
alegría, compartir y sobre todo en unión del espíritu
y de nuestros hermanos.
Esto fue en resumidas cuentas cómo la comunidad Agustina de Trujillo
celebró este gran acontecimiento que fue de suma importancia.
Cabe recordar que todo se realizó con la participación
de los tres vicariatos, esto par dar mas realce a lo que llama el evangelio.
Unidad en la diversidad.
Por este motivo damos gracias al Señor por haber enviado al Espíritu
y sobre todo dar gracias por su presencia entre todos los hombres.
¡Gracias Señor!
|