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Profesión de Votos Solemnes El 28 de abril
del 2007 nuestro hermano Julián Surco Chuyma, realizó la consagración religiosa
perpetua en la Orden de San Agustín, quedando afiliado al Vicariato “San Agustín
de Apurimac”; también por coincidencia en esta fecha se recordaba el aniversario
de creación política de este departamento que se traduce como e El presidente
de la ceremonia fue el P. Giovanni Boffeli, actual Vicario de Apurimac, quien
resalto en su homilía la importancia de la vida que Dios ofrece gratuitamente
con todas las potencias y capacidades para que alcance s plenitud en este mundo;
por tanto el hombre cuando responde a su llamada no lo hace de la nada, sino es
dar una respuesta a este don, regalo de amor desinteresado por parte de Dios,
que se autocomunica y el hombre por ser criatura responde a esta llamada ya que
solo siguiendo a él
Los padrinos
que acompañaron a Julián, en esta ocasión fue el P Gioberty
Calle, y la Sra Bertha Parrales, quienes lo acompañaron en los momentos fuertes
de discernimiento y ahora pueden compartir la alegría de su ahijado en unión con
todos sus familiares que llegaron de diferentes lugares del país a esta magna
celebración. Después de la ceremonia religiosa llevada a cabo en la Iglesia nuestra señora de Montserrat hubo exquisitos bocaditos preparado por los fieles en gratitud y cariño a Julián, quien acompaño pastoralmente algunas zonas y grupos de la parroquia. Finalizada la celebración religiosa los invitados se desplazaron al convento “Santo Tomas de Villanueva” en donde nos esperaba un buffet delicioso para continuar con esta amena y grata celebración, y por cierto el ambiente de alegría se notaba en los rostros de los invitados que se animaron hacer bailar al homenajeado. Hacemos votos
en que la entrega generosa de Julián anime a sus demás hermanos en formación
para seguir en fidelidad a nuestra espiritualidad de vivir en común y compartir
nuestros gozos y esperanzas con nuestros pueblos que nos esperan para caminar
juntos en la profundización de los misterios de nuestra fe y revalorizar las
costumbres que no están en contradicción con la ella. Por tanto quisiéramos
dejar en las manos de la Virgen Maria que guarde y cuide para que éste hermano
nuestro sea consecuente con sus dichos y hechos durante el resto de su vida y en
su trabajo pastoral de acompañar con una cercanía a las comunidades de Apurimac
o donde el Señor lo llame para seguir con su misión, es decir, el “Dios que
habla” ya tiene alguien por quien hablar. |