Nuevos Profesos en la Casa de Formación
de Trujillo


¡Que bueno y qué tierno es ver a esos hermanos vivir juntos!
El 10 de marzo, fue un día muy especial para la casa de formación “los evangelizadores de Latinoamérica”, porque en este día recibió a sus nuevos miembros, de los cuales cinco habíamos compartido la primera experiencia del noviciado común en Lima, más dos hermanos que el año pasado estuvieron de pastoral en el Vicariato de Iquitos, pero que ya nos habíamos conocido cuando estudiábamos filosofía. En total somos siete hermanos que estamos iniciando los estudios de teología en el seminario “San Carlos y San Marcelo”, y tenemos el privilegio de contar con el apoyo del Padre Benjamín quien ha sido designado como maestro del los siete hermanos que empezamos el primer año de teología. Ellos son:
Reydin Alvarado (Chulucanas), Carlos Chavez (Chulucans), Flavio Ferro (Apurímac), Harry Reyes (Iquitos), José Luis Sandoval (Iquitos), Marlen Suárez (Iquitos) y Tito Tapullima (Iquitos). Flavio es el único completamente nuevo a la comunidad de Trujillo ya que los otros hermanos realizaron sus estudios de filosofía aquí.

En los días siguientes a nuestra llegada hicimos una reunión de integración con los hermanos de filosofía, porque con la mayoría de ellos no nos conocíamos. Luego vino nuestro retiro de inicio de año junto a los profesos mayores, en un balneario llamado “Tortugas” a una hora de la ciudad de Chimbote; fue una experiencia muy buena, porque tuvimos la oportunidad de compartir nuestras experiencias, anécdotas, inquietudes, proyectos etc. Dirigió el retiro el Padre Alfredo Ramos de la Provincia de Michuacan (Mexico). Después de 5 días de reflexión hemos retornado a la casa para participar del Triduo Pascual, junto a nuestros hermanos pre-novicios y la comunidad de fieles de las dos capillas y la parroquia donde prestamos servicio.

Estamos viviendo esta nueva etapa de formación con alegría y caridad y queremos poner nuestro mayor esfuerzo por consolidar nuestra vocación a la vida religiosa en la Orden Agustina. Estamos seguros que nos espera un nuevo reto al cual no le tememos porque nuestra confianza está puesta en Dios que todo lo puede, junto a Él venceremos cualquier obstáculo. Somos muy diferentes, de eso no hay duda y se puede notar en la forma particular que tiene cada uno: de cantar, de contar chistes, de bailar, de predicar, etc. Pero hay alguien que nos une y nos hace caminar en una misma dirección, hacia la misma meta; ese alguien es Cristo, quien nos motiva a vivir en Castidad Pobreza y Obediencia, como Él vivió. Nosotros estamos aquí queriendo vivir nuestra consagración a Dios en una entrega total a su servicio, guiados por el impulso de Espíritu Santo y bajo la protección de nuestro Padre San Agustín y María Santísima.

Dios nos conceda perseverar en nuestra vocación.