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HERMANOS ADMITIDOS PARA EL POSTULANTADO
El gozo de celebrar la fiesta de San Nicolás de Tolentino (10 de setiembre),
uno de los más significativos de nuestra orden, se llenó de mayor gozo y
algarabía con la ceremonia a los nuevos hermanos que fueron admitidos para el
postulantado, quienes irán a Lima el próximo año. Ellos todos:
Yohny
Córdova, Odín Zapata, Leodán Bobadilla Lenin Abad, Martín Arraiza (del Vicariato
San Juan de Sahagún de Chulucanas) y Carlos González (del Vicariato de Iquitos);
juntos con todos lo miembros de la comunidad de Trujillo y algunos de sus
familiares y amigos dieron su libre consentimiento y su fiel testimonio de
unirse y configurarse a Cristo siguiendo el carisma y los pasos de nuestro padre
San Agustín.
Los hermanos del Vicariato de Chulucanas se acercaron ante el padre Juan Lydon (vicario),
quien les impuso el símbolo distintivo de la orden: una cadenita con el signo
distintivo de la orden; en cambio, Carlos, el único hermano del vicariato de
Iquitos, lo recibió de las manos del P. Walker Dávila (formador).
En el rostro de cada uno de ellos se notaba la manifestación del corazón
ardiente de la verdad. El vivo sentimiento de haberse dejado seducir por la
Verdad antigua, infinita y nueva: Cristo, que relucía en ellos, se dejaba notar
también en todos los presentes que eran testigos de ese inolvidable
momento.
Después de este momento se realizó el gesto del abrazo de parte de todos los
reunidos a cada de los hermanos, los mismos que agradecidos y alegres aceptaban
con gran satisfacción las “mil felicitaciones que recibían”.
Por su parte el P. Julio Astete (prior de la casa de formación de Trujillo),
quien fue el que presidió la celebración, manifestó la alegría de la orden a los
hermanos por su perseverancia y deseo de seguir a Cristo en la Orden de san
Agustín. Dijo que la vida ejemplar de San Nicolás de Tolentino ilumina en este
camino de discernimiento vocacional, pues es él a quien se le debe de tomar de
modelo por su fiel cumplimiento a la regla y a los consejos evangélicos, pero
sobretodo por su humildad y su comprometido servicio y a los más pobres y
necesitados.
Terminada la Misa, para hacer más inolvidable el momento, los hermanos se
tomaban fotos no sólo entre ellos, sino también con los formadores y los
que
tenían la presencia de sus amigos y familiares lo hacían con ellos.
Después se invitó a todos a pasar al comedor donde fue el brindis y la cena de
confraternidad ofrecida por la comunidad. En el brindis el P. Juan Lydon dijo
que se brinda en nombre de los hermanos para que el Señor bendiga sus vidas, su
vocación y también bendiga a todos y cada uno de sus familiares.
Ahora los hermanos están dando los toques últimos a la tesina que sustentarán al
final de año; simultáneamente también tienen que estudiar duro para el universa
que se realiza siempre al final de haber estudiado los tres años de filosofía.
Pedimos a Dios que ha infundio en ellos el fuego de su amor y los ha asistido
durante todo este tiempo transcurrido los asista siempre con su gracia para que
así puedan cargar la cruz que pide Cristo a los que quieren seguirlo.
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